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lunes, 25 de abril de 2011

hirutxulo; de Donostiarras, Joxemaritarras y koskeros, y otras lindezas...



Hay un nombre para la ciudad, mucho más castizo que "la Bella Easo", que usaban los pescadores: (H)irutxulo.
Se refiere a los tres espacios entre montes que dan acceso a Donostia mirando desde el mar: Entre Ulía y Urgull, por levante; entre Urgull y Santa Clara el central, y entre Santa Clara e Igeldo por poniente. Aunque hay quien dice que la explicación es mucho menos romántica, y proviene del vocablo hitzurun.
Me gusta el término; y los donostiarras, aunque apenas lo utilizan, lo sienten como muy suyo.
Así, en la marcha de San Sebastian, hay una estrofa que dice:
(H)IRUTXULOKO
GAZTELUPEKO
JOXEMARITAR ZA(H)AR ETA GAZTE...

Y esto me trae al tema de los joxemaritarras y koxkeros, y el carácter donostiarra.
Son motes asociados a los vecinos de la parte vieja donostiarra.
Los koxkeros son los bautizados en la iglesia de San Vicente y parece que viene de las koxkas (piedras salientes del templo de San Vicente, preciosidad gótica que data de 1507);
Los joxemaritarras son los bautizados en Santa María, la zona más cercana al puerto, e imagino que tiene algo que ver con Mari o Aita Mari; sobrenombres de José María Zubía, marino y pescador nacido en Zumaya que vivió en el siglo XIX y que se convirtió en héroe popular por los salvamentos marítimos que realizó y por su fallecimiento arrastrado por un golpe de mar tras haber rescatado a varios de una galerna.
Tiene una estatua dedicada en el puerto donostiarra; también innumerables negocios y una calle de la zona del puerto llevan su nombre. 
En el monumento erigido en su honor, pone:
MARI, AITA MARI!
AMAIKA BIZI OSATU ZUK ITXASOARI!
 ITXASOAK BAÑA, BERE AMORRUETAN ZERORI ORDAÑA.
MARI! GURE MARI!
No he podido contrastar la relación, pero me parece plausible.
Antes se conocía a los donostiarras como kaskariñak, quizá por la gran influencia gascona que Donostia ha tenido siempre; se les asociaba, a los donostiarras, con una forma de ser “alegre y despreocupada” por contraposición con los gipuzkoanos de origen rural, serios y graves, poco dados al jolgorio.
Ramón Inzagaray (Donostia 1878 - 1947) en su Historia eclesiástica de San Sebastián, (1951 – Dip. De Gipuzkoa) que viene al caso, dice. «En la gran masa donostiarra, profundamente conocida, hemos observado siempre dos campos psicológicamente opuestos. Puede aún perseverar, sin ilación, la especificación del várdulo y del gascón. Parte de esa masa (...) es muy modesta, exornada con el rubor honestísimo, que nunca se atreve a inmiscuirse en asuntos que desembocan en lo trágico o en lo voluptuosamente terrenal. A esta masa pertenece el donostiarra lotsati.
La otra parte de la masa donostiarra es orgullosa, altanera, bien ardiente y regatona, sin menoscabo nunca de su exhibición. El individuo de esta masa es ordinariamente el tambor mayor o el bastonero del baile de la tamborrada. (...) El feligrés de San Vicente es el donostiarra lotsati; el feligrés de Santa María, el bastonero...».
Y el gran Pío Baroja, inmenso escritor y cascarrabias, decía en su guía de viajes:
"Yo nací en San Sebastián el 28 de diciembre de 1872.
Soy guipuzcoano y donostiarra;
lo primero me gusta,
lo segundo menos.

Hubiera preferido nacer en un pueblo entre montes
 o en una villa costeña
 que no en una ciudad de forasteros y de fondistas.
En cualquier caso, así se lo ha agradecido la ciudad. Apenas una placa diciendo “aquí nació…”


Actualmente, Donostia aspira a la capitalidad cultural europea para 2016, campaña a la que me adhiero desde aquí.

Teatro Victoria Eugenia.

   Teatro Victoria Eugenia.


Victoria Eugenia Julia Ena de Battenberg (Castillo de Balmoral -Aberdeenshire-, Escocia, 24 de octubre de 1887 – Lausana, Suiza, 15 de abril de 1969) era nieta de la reina Victoria de Inglaterra, que se convirtió en reina consorte de España por su matrimonio con el rey Alfonso XIII, abuela paterna del actual monarca español Juan Carlos I.
Menudo cambio, de Balmoral a Madrid.

Si su suegra, la reina María Cristina, hubiese podido, la hubiese facturado de vuelta para Inglaterra.

La reina María Cristina, madre de Alfonso XIII, no era partidaria de esta unión, dados los oscuros orígenes de la línea Battenberg. Además Victoria Eugenia ostentaba únicamente el título de Alteza Serenísima, que la reina María Cristina consideraba de rango inferior.
Por otra parte, los antecedentes de hemofilia provenientes de la rama de la familia de su abuela (Reina Victoria) tampoco agradaban a la reina.
Anglicana, hubo de abrazar el cristianismo, para poderse casar con Alfonso XIII;
lo hizo en el palacio de Miramar, mirando a la bahía.
El día de su boda, en Madrid, una bomba estuvo a punto de acabar con ella al a salida de la iglesia.
Tampoco tuvo suerte con la descendencia; por culpa de la hemofilia perdió varios de sus hijos.


Luego vino la abdicación, y el exilio; mas tarde la separación de aquel rey más aficionado a las mujeres que al gobierno.
La pobre, se merecía un homenaje.
Lo extraño es que el homenaje se lo hicieran en Donostia.


El teatro erigido en su honor,  
Sede del festival de cine,
ha visto pasar por su alfombra las más rutilantes estrellas del celuloide.
Se inauguró en plena Belle Epoque, en 1912, a la par que el hotel María Cristina.Actuó la compañía María Guerrero y Fernando Mendoza con la obra En Flandes se ha puesto el sol, de Eduardo Marquina. 
El arquitecto fue don Francisco de Urcola. Estilo arquitectónico neorrenacimiento español. En la fachada principal, frente al paseo y al Urumea, están esculpidos en medallas los bustos del Conde de Peñaflorida, Arriaga, Eslava, Gayarre, Gaztambide y Santesteban. Las fachadas son de piedra arenisca y los grupos escultóricos de la Tragedia, Música, Danza y Comedia, de piedra de Pitillas. 
Tiene tres grandes puertas de acceso y amplio vestíbulo de mármol, del que arranca una soberbia escalera imperial, también de mármol.
Fueron tiempos en que, se imitaba la arquitectura de tiempos antiguos, buscando el aspecto “señorial” y tratando de dar a la ciudad de un empaque arquitectónico que no tenía.
Hay que tener en cuenta que, Donostia, a pesar de ser la sede de veraneo de la corte, era una ciudad prácticamente nueva, sin huellas arquitectonicas históricas, más allá de la Basilica de Santa María, la iglesia de San Vicente, y el callejón de Santa Corda con la abadía de San Telmo. La ciudad antigua, fuerte militar, fué arrasada en 1.813 por nuestros "amigos" ingleses que venían a liberarnos del invasor francés.
Así se explica el afán de dotar a la ciudad de edificios que le diesen un aire algo más antiguo del que tenía; Catedral neogótica, edificios neoclásicos y neoplaterescos, ...



domingo, 24 de abril de 2011

La Plaza de Gipuzkoa


La plaza es más un jardín que plaza.
Y lugar de encuentro y solaz de las mamás kaskariñas, que llevan a sus niños a ver los patos del estanque.
Tiene su fuente,
Su puente, desde el que los forasteros echan monedas
-nunca lo entenderé-
y por navidad un belén sobre todos los jardines.
El palacio de la diputación preside la plaza, dominándola toda.
Construido por el arquitecto José de Goikoa, tiene en su frente, en lo alto, los bustos de célebres marinos;
El Almirante Antonio de Oquendo, donostiarra, Almirante de la flota del Océano
Miguel López de Legazpi, de Zumárraga, conquistador de Filipinas
Cosme Damián Churruca, de Mutriku, brigadier de la armada española, y héroe de la batalla de Gibraltar
Juan Sebastián Elcano, de Getaria, participó y terminó la expedición de Magallanes “Primus circumdedisti me”
 Andrés de Urdaneta, de Ordizia, marino, fue con Legazpi a Filipinas, y documentó toda la ruta de Manila a Acapulco para evitar las corrientes contrarias. También con Elcano a las Molucas, en la expedición de Loaísa
Todos ellos célebres y protagonistas de la historia naval y marinera de los reinos de España.
Sobre todos, el escudo antiguo de la provincia, dominándolo todo, escoltado por dos ‘tenantes’ salvajes.
Los jardines fueron diseñados por Pierre Ducasse, de marcado carácter inglés,
tienen un templete – estación metereológica,
una escultura de Joxemari Usandizaga –célebre músico donostiarra,
y otros elementos curiosos.
Para mí, tiene el encanto de los recuerdos de juventud,
cuando los autobuses de la guipuzcoana paraban en la plaza de Gipuzkoa.
Esta plaza era casi una estación de autobuses,
allá paraban muchas líneas de cercanías;
el tranvía de Tolosa, los autobuses de Hondarribia, …
y pasaban los ‘troles’ por delante de la diputación.

Qué tiempos, cuando venir a Donostia era una excursión para todo el día.
Recuerdos…

El Lasarte, donde tomábamos el café con leche para desentumecernos de las dos horas pasadas en el autobús;

La oficina de la Guipuzcoana, estrecha y obscura;
Al fondo, José Manuel y su siesta.

Los patos –y los cisnes- en el estanque;
cuántas horas mirándoles.

La Rotonda de la Concha





Lugar de encuentro veraniego, donde los haya.
El que va a la playa,
El que sale,
los paseantes y los mirones;
Todo donostiarra se ha citado alguna vez aquí.
Es como el reloj del Bule, cuando quedas a potear;
pero aquí se “queda” en verano,
Para encontrarse y bajar a la playa,
o para dar un paseo.


Las columnas que bordean la rotonda,
donde nacen las dos rampas que bajan a la arena,
tienen una bella estampa.

Sólidas, y aéreas.
Urbanas y marinas.
Blancas como la luz
Enmarcadas por el azul del cielo
Y por el turquesa del agua de la bahía.
Marcan las horas y la presión barométrica,
Pero también sirven, se usan, para ubicar el toldo,
Y la toalla en la playa.

Los tamarices
(los tamarindos les dicen aquí)
ponen el punto de color en el paseo;
iluminan la barandilla y las baldosas ‘donostiarras’ del paseo,
y el blanco del Londres;
antes también el del Continental,
desaparecido hace años en combate urbanístico.

El conjunto,
Sin nada extraordinario en lo concreto,
es una maravilla urbana,
y no urbana; marina casi.
Sólo tres metros de muro vertical separan el paseo de la arena.
Ah, la arena de la Concha.
Para unos – para muchos-
La playa con la arena más fina del mundo.
Y lo es, hasta el punto de que,
Si la pisas con los pies húmedos,
Sales rebozado como si de harina se tratara.
Es tan fina que, en mojado, no hay manera de librarse de ella.
Cuando seca, eso sí, se va sóla
Para volver al arenal
Y recuperar el calor del sol.
Podría decirse que busca el contacto humano,
Viviendo, como vive,
En una playa urbana.
¿Le gustará el pringue de la crema Nivea?...
Como si comiese ‘lampernas’,
los relojes me traen a la boca sabor de mar,
Y al olfato,
aromas de crema solar.
Por alguna razón me transporta a mi infancia;
Cuando con Aitte y Ama íbamos a Zarautz,
Buscábamos un toldo, y mientras Ama se “escondía” bajo el toldo,
Nosotros, embadurnados en Nivea, hacíamos castillos en la arena, y jugábamos con las olas.
Debe de ser por eso que es el rincón donostiarra que más he dibujado.

martes, 19 de abril de 2011

La bahía Donostiarra

La bahía de la Concha. Semana Santa

Ayer, por la tarde, tarde hacía un tiempo veraniego. Y, al salir de trabajar, fuí a casa, me cambié de ropa y bajamos al barrio del Antiguo a dar una vuelta.

Tras hacer alguna compra de urgencia, hacia las siete y media de la tarde fuimos a la playa de Ondarreta. Estaba, la playa, llena de gente aún a esa hora, aprovechando los últimos rayos de sol, que en primavera son aquí muy caros y escasos. Muchas mamás con sus niños, porque estamos en semana santa y tienen fiesta en el colegio, cuadrillas de adolescentes, y turistas que han empezado a llegar estos días.

martes, 12 de abril de 2011

El paseo de los fueros

EL PASEO DE LOS FUEROS.
 Los fueros,
fueros que reyes castellanos otorgaron
a las nobles villas
de la noble y leal vardulia;

fueros que,
otros reyes castellanos,
católicos de sobrenombre,
suprimieron,
avasallaron,
redujeron a su mínima expresión.

fueros que fueron
y no son,

Fueros que, tiempo después,
Por Dios y por España,
un famoso 'caudillo' finiquitó
en nombre de UNA,
GRANDE,
Y LIBRE (de libertades).

Fueros que, aún hoy,
parecen molestar a sus sucesores,
y hacen grande a nuestra tierra.


lunes, 11 de abril de 2011

Puente de María Cristina

La Reina María Cristina; 
De nombre "Maria Christina Désirée Henriette Felicitas Rainiera von Habsburg-Lothringe", segunda esposa de Alfonso XII y reina regente a su fallecimiento, Alteza Imperial y Real, archiduquesa de Austria y princesa de Hungría, Bohemia, Eslavonia, Croacia y Dalmacia, fué conocida como "Doña Virtudes" por su severidad e inflexibilidad.
En Donostia se le adoraba. Ordenó construir el palacio de Miramar, (donde obligó a abrazar el catolicismo a su nuera Victoria Eugenia), inauguró el gran casino (hoy Ayuntamiento), y veraneaba en 'la Bella Easo' todos los años.

sábado, 9 de abril de 2011

Amaiur




200 agramonteses, que desde el 5 de octubre de 1521 estaban defendiendo la fortaleza de Maya, resistieron durante casi 10 meses a las tropas castellanas formadas por 10.000 hombres que mandaba el conde de Miranda, virrey de Navarra, y que estaban con el conde de Lerín, Beaumontés.
Maya se rindió finalmente al Virrey el 19 de julio de 1522. El castillo fue entonces arrasado.